El Monasterio de Sant Sebastià dels Gorgs es uno de los edificios emblemáticos de la arquitectura románica del Penedès. Iglesia antes que monasterio, la vida monástica empezó poco después del año 1030, a partir de unas donaciones testamentarias de Ermengarda, madre de Mir Geribert, que permitieron la entrada de una pequeña comunidad de monjes. Sant Sebastià dels Gorgs devenía así la abadía más antigua de todo el Penedès, regida según los preceptos de la Regla de San Benito de Núrsia, la más extendida en toda la cristiandad europea occidental.
Reformado diversas veces a lo largo del tiempo, el antiguo monasterio conserva la iglesia, donde destaca el tímpano de la puerta de entrada; el macizo campanario de planta cuadrada; y una parte del claustro, con un interesante conjunto de capiteles esculpidos.
Durante la visita a Sant Sebastià dels Gorgs los alumnos conocerán: