Os proponemos descubrir la historia de Olèrdola a través de los vestigios que el hombre dejó en este enclave estratégico. Desde los primeros pobladores de la prehistoria hasta la ocupación medieval, incluyendo a los iberos y los romanos. Todos dejaron indicios de su ocupación, aunque algunos han perdurado más que otros. Visitaremos: la zona del taller íbero, donde se ha encontrado la única tintorería/curtiduría conocida de todo el mundo íbero; la muralla, la cisterna y la torre-atalaya romanas; y los restos medievales: la iglesia románica, la necropolis con las características sepulturas antropomorfas, y el castillo.
Un campesino o campesina que vivió hace unos 1000 años, en tiempos de Mir Geribert – Príncipe de Olèrdola – os explicará cómo era la vida cotidiana en una poblada ciudad de frontera de la Alta Edad Media y os mostrará las huellas dejadas por la gente que la habitó anteriormente.